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Escuela De Pensamiento Nacionalista Chileno

Por Misael Galleguillos V.


El nacionalismo chileno tiene dos grandes próceres de su pensamiento: Diego Portales y Francisco Antonio Encina.

El primero, creó el Estado en Forma con autoridad en el gobierno. El segundo, visualizó nuestra inferioridad económica por lo que propuso en forma reiterada su tesis de formar jóvenes para la industria y el comercio.

Encina combatió al liberalismo económico y Portales propuso la autoridad, el orden y la jerarquía.

Ambos son la base de todos los autores nacionalistas en Chile, sin dejar de lado a Nicolás Palacios y Roberto Rengifo que se preocuparon de la naturaleza del hombre chileno. Palacios se preocupó de la raza chilena. Rengifo propuso una teoría del chileno afirmando su origen antártico y su emigración a todos los ámbitos de la tierra. Además, afirmó que Chile significa roca escrita.

De los forjadores del nacionalismo como doctrina surge el nacionalismo católico que rescató la hispanidad y el mestizaje como propios de la chilenidad. En ello destacan Osvaldo Lira y Jaime Eyzaguirre.

Con posterioridad surgió la tesis nacionalista que define a la nación como la realización de la patria que está formada por el pueblo, el territorio, la soberanía y la cultura. Definieron nuestra cultura como occidental iberoamericana por la fusión de razas y culturas que dieron origen a una forma de convivencia con los elementos constituyentes de la nación En ésta tesis está Ramón Callís, Eugenio Cáceres y Misael Galleguillos.

Con anterioridad, Mario Góngora afirmaba que una nación debe vivir una etapa épica, hecho que ocurrió en las diversas guerras en que participó el cuerpo militar chileno, para lograr la independencia, consolidar a un pueblo asentado en un territorio para hacer posible su existencia histórica, como patria, como estado y como destino.

De ello surge la cultura y la forma de convivencia que va generando principios y valores que definen su identidad como nación.
Luego, surgen Jorge Prat, Mario Arnello, Enrique Campos que aspiran al restablecimiento del Estado Portaliano y que consideran al marxismo leninismo como enemigos de la chilenidad, Son los tiempos de Estanquero y el ACHA, acción chilena anticomunista.

También surge el pensamiento mágico, con Miguel Serrano que tiene un historial poético, político y diplomático. Sus escritos son elementos testimoniales de un pensamiento esotérico, pero no por eso menos valioso.

El sentido católico de los valores de la patria se habían hecho presente con los sacerdotes Guillermo Viviani y Fernando Vives. En la actualidad, esa escuela de pensamiento ha logrado consistencia con Juan Antonio Widow y Julio Retamal F, y otras personas formadas por Osvaldo Lira.

En cuanto al estado liberal son los nacional sindicalistas quienes proponen formas de estado con sus formas políticas y económicas en la búsqueda del bien común y la justicia para dar paso al cumplimiento de los fines de la nación y con ello a generar políticas para unir a las naciones iberoamericanas.

Para ello no sólo aspiran a ser una formación política, sino que a dar forma y doctrina a los cuerpos sociales de la nación y a la participación social plena. Su acento está puesto en las escuelas, sindicatos y municipios.

El pensamiento nacionalista ha hecho posible la creación de una escuela de pensamientos y valores, donde destacan Oscar Alvarez, Guillermo Subercasseaux, Gastón Acuña, Mario Urzúa, Alberto Edwars, Julio Fernández, Gabriel Pumarino, Renzo Pechenino, Daniel de la Vega, Guillermo Izquierdo , Juan Gomez, Carlos Keller, Jorge González, José Antonio Videla y Tito Mundt, entre otros, que escribieron en diarios, revistas o son autores de libros.

No debe olvidarse a los jóvenes nacionalistas asesinados, el 5 de septiembre de 1938, por órdenes de la autoridad del estado de la época. Ellos son mártires de una lucha al servicio de la patria y la justicia. Su actitud heroica es un testimonio de valentía, honor y amor a Chile.

Mención aparte, tiene Erwin Robertson forjador del grupo y revista Tacna que tuvo activa participación en oposición al gobierno de Allende, trabajando junto al General Roberto Viaux y en la creación de la revista La Ciudad de los Césares junto a un grupo de personas de raíz patriótica y social. También debemos mencionar a Jorge Arturo Prat Alemparte que tiene un historial de lucha por el nacionalismo, a pesar de su postura gremialista contingente.

Pablo Rodríguez jugó un rol protagónico en la oposición a la Unidad Popular. Publicó varias obras. Entre ellas un manifiesto nacionalista. Fue abogado del Ex Presidente Augusto Pinochet hasta la muerte del Jefe del Estado.

Los nacionalistas que se dedicaron a los trabajadores y los sindicatos fueron Federico Mujica, Gastón Acuña, Pedro Zurita, Iván Katalinich, Jorge Salinas, Juan Vergara Gallegos que contribuyeren a la creación de la Secretaría de los Gremios, que dirigió Misael Galleguillos entre 1977 y 1982, y a la Escuela Sindical de Chile, cuya declaración de principios se hizo con Federico Mujica, dirigente de los empleados particulares.

En el mundo del trabajo de los últimos tiempos debemos recordar a Víctor Grez y Rubén Sanhueza.

Los dirigentes estudiantiles, que dieron forma a la JUNS, a lo largo del tiempo, fueron Juan Antonio Widow en la Universidad Católica de Valparaíso, Julio Fernández que dirigió la Federación de la UCV, Eugenio Cáceres y Gabriel Pumarino que dirigieron cuatro años el Centro de Alumnos de Arquitectura, Jaime Etchepare del Pedagógico, lo mismo que Ariel Peralta, Eduardo Sánchez y Misael Galleguillos; René Hinostroza y Alfredo Maculet de la Escuela de Economía de la Chile; Julio Yubero y Oscar Godoy de la UCV y Agustín Ríos y Jaime Tramón, del Pedagógico de Valparaíso; Cecilia García de Chillán y Patricio González de la UCV. Además, se debe agregar a un conjunto de nacionalistas que dirigieron federaciones estudiantiles durante el régimen militar.

Hoy, el nacionalismo está presto a redoblar los esfuerzos para darle una alternativa política, social, económica y cultural al pueblo para hacer posible la realización histórica de las personas y de la patria.

Nuevas generaciones reinician la marcha. Entre ellos está Pablo Medina, Hugo Carreño, David Alderete, Rubén Sanhueza, Octavio Alvarez, José Correa, Felipe Araya, Cristián Navarro, Sebastián Carreño, Rafael Videla, entre tantos otros que levantan con orgullo y decisión la bandera negra y la tricolor. Su lema es De Las Tinieblas a la Luz, como afirmó en su tiempo José Miguel Carrera.

Ariel Peralta le dio contenido histórico a Chile con sus obras El Mito de Chile, El Cesarismo en América Latina y La Idea de Chile. Por su parte, Eduardo Sánchez en su obra El Sentido de la Historia responde a quienes tergiversaron esta ciencia y afirmaron el fin de la historia. Sánchez vuelve a dar sentido a la histórico para generar espacios y tiempos a fin dar cumplimiento a nuestra misión permanente de servir al pueblo y a la nación chilena.

El afán de lograr identidad y fuerza al nacionalismo se ha traducido en hacer posible la convergencia y unidad de todos los chilenos que abrazan la causa patriótica de la chilenidad para diseñar y construir la convergencia nacionalista.
Los autores de otras naciones no son materia de éste escrito.

 

Publicado el 01-11-2008

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