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Hacer Política

Por Misael Galleguillos V.


El accionar político requiere de espacios donde se tiene proyección social inmediata para contribuir a lograr los fines de la nación, lo que se hace posible en los cuerpos sociales y políticos circunstanciales.

El nacionalismo ha hecho escuela en universidades y gremios. También en los cuerpos políticos que dan forma institucional a la convivencia social.

Esta participación en el ámbito político se remonta, principalmente, a los inicios del siglo XX, que, a su vez, deviene de las  llamadas ligas patrióticas que surgieron  en Chile después dela Guerradel Pacífico, motivadas esencialmente en cuestiones limítrofes para delimitar las fronteras y la soberanía nacional. Esta motivación adquiere importancia por la situación de Tacna y Arica, cuya incorporación al territorio de los estados de Chile y Perú quedaron sin resolver hasta 1929. 

Estas ligas exigieron la incorporación plena de esos territorios a los gobiernos de la época, por lo que se transformaron en organismos de carácter político. Incluso los movimientos nacionalistas enriquecieron su acción al integrar, a sus formaciones, a quienes participaron en las ligas patrióticas. Caso específico es el de Jorge González von Marés, quien concurrió a la creación del Movimiento Nacional Socialista de Chile en 1932. 

Vivida la experiencia de guerras victoriosas, los hombres de armas hicieron propios los ideales de avanzar al norte y conformaron entidades dotadas de poder por la influencia de los hechos de guerra en el espíritu nacional. 

Eran, por tanto, depositarios de las gestas patrióticas, lo que los hacía influyentes. Es el caso de Nicolás Palacios que luchó en las batallas que forjaron independencia y soberanía para la patria chilena.

Recordamos la crisis política e institucional generada porla Revoluciónde  1891, que derivó en la implantación del liberalismo en su doble concepto político y económico, donde la forma parlamentaria y el economicismo libre mercadista sumieron a la patria en el anarquismo y la miseria. 

El nacionalismo surge como respuesta a esta situación de anarquía y pobreza, para desarrollar doctrinas y propuestas políticas a fin de superar esta crisis y construir nuevas formas de gobierno y economía que consideran al estado como elemento integrador y vertebrador,  capaz de alcanzar equilibrios de mayor justicia en la convivencia. 

Entonces surgieron espacios políticos representados por el patriotismo del General Carlos Ibáñez que cubrió el quehacer político hasta 1958,  fecha en que asume el poder Jorge Alessandri, con respaldo de sectores nacionalistas y para intentar superar situaciones de riesgo de la institucionalidad y la convivencia social,  por efecto de  gobiernos que perdieron su vocación de servicio a  Chile y a su pueblo, con esquemas de poder extranjerizantes conforme a la interacción de fuerzas de la llamada Guerra Fría. 

Esto genera espacios que son llenados por los cuerpos armados institucionales, integrando gabinetes ministeriales o asumiendo la totalidad del poder como ocurrió en 1973. 

De modo que los presidentes Ibáñez, Alessandri y Pinochet abrieron espacios que permitieron al nacionalismo participar en el poder político. 

El nacionalismo proyectó su acción principalmente a los jóvenes, a los trabajadores y a la territorialidad. En el primero de los casos, se proyectó a colegios y universidades y en los otros, a los gremios y a la soberanía territorial. 

El nacionalismo chileno no ha sido debidamente reconocido por analistas e historiadores. Se ha ignorado un protagonismo que tiene presencia y testimonio de personas y grupos en el decurso de creatividad de las distintas etapas de nuestra historia. Los cuerpos sociales conocen de sus experiencias y realizaciones con énfasis en las corporaciones que contribuyen a la realización histórica de la patria. También ha estado presente en la defensa de la soberanía. Ha tenido presencia política a través de acciones colectivas con planteamientos y propuestas de desarrollo y bien público. Es un imperativo histórico cultural dar a conocer estos hechos y sus repercusiones en la vida de la nación. 

Se oculta su participación en el ámbito del trabajo donde ha sido vanguardia de la chilenidad, para alcanzar la justicia y la participación social. Ha estado presente en la organización social de sindicatos y sus hombres han dado forma a la lucha social. 

Los analistas, como Jaime Gazmuri, afirman que, en la actualidad, el nacionalismo se ha refugiado en las universidades donde éstas están lideradas por rectores nacionalistas, o bien, por quienes gobiernan otras estructuras académicas. 

El nacionalismo, con mayor consistencia, se ha proyectado a los gremios y sindicatos, como ocurrió con el Movimiento Nacional Sindicalista que gobernó en el ámbito de las universidades, el Ministerio de Educación,la Secretaría Nacional de los Gremios yla EscuelaSindical, en el gobierno institucional de las Fuerzas Armadas y Carabineros. 

Además los nacionalistas participaron, entre otras instancias, enla SecretaríaGeneralde Gobierno,la SecretaríaGeneraldela Presidencia, los ministerios del trabajo, economía, agricultura, educación,  justicia, relaciones exteriores y en empresas del estado.

Entre ellos se puede nombrar a Gastón Acuña, que se desempeñó enla Direcciónde Informaciones de Gobierno y enla Direccióndel DiarioLa Nación; a Germán Vidal Duarte que fue Director del Servicio de Seguro Social y Subsecretario de Justicia; Julio Fernández Términi, que se desempeñó enla EmpresaPortuariay estuvo a cargo de la construcción del Puerto de San Vicente. 

También hubo nacionalistas en el Instituto Diego Portales, Agencia Orbe (publicidad y noticias), Banco del Estado y en organismos de comunicaciones universitarios.

Su labor estaba  condicionada por la fuerte influencia del neoliberalismo, en el Jefe del Estado, que pronto adquirió mayor capacidad política por la incorporación del Movimiento Gremial a su estrategia. 

El gremialismo de Jaime Guzmán derivó del falangismo español  al franquismo y de ahí al neoliberalismo fuertemente influenciado por Miguel Kast.

Durante el año 1975 se generó una rivalidad política entre el neoliberalismo y el nacionalismo, que se proyectó a la ciudadanía como lucha política entre blandos y duros. Resultado de esta rivalidad fue la salida del Gabinete de Hernán Cubillos (Cancillería), y de Vasco Costa del Ministerio del Trabajo. 

Esta lucha identificó a distintos grupos de influencia: sector nacionalista unido a sectores tradicionalistas encabezados por Hugo Zepeda y Gastón Acuña, fortalecido por la presencia de Onofre Jarpa y Mario Arnello;  Movimiento Nacional Sindicalista con la presencia de Eugenio Cáceres, Osvaldo Lira, Misael Galleguillos y los Neoliberales encabezados por Pablo Barahona, Patricio Mekis y Jaime Guzmán que comprometió a los gremialistas con teorías liberales que siempre habían desechado.

De todas maneras, el grupo de mayor influencia fue el formado por oficiales generales con mando político sometido a la doble influencia militar y política. Esto permitió hacer política y proyectarse, de una u otra forma, a la convivencia social como fuerza política. 

Esta situación se mantuvo hasta el año 1983 y 1984.Entonces se realizó un esfuerzo por crear fuerzas políticas nacionalistas.

En efecto, después de participar en tareas gubernativas, el nacionalismo adquirió mayores grados de independencia. Por una parte Gastón Acuña, Pablo Rodríguez y Federico Wilhouby formaron el Movimiento de Acción Nacional; Eugenio Cáceres, Werner von Bischoffhausen y Misael Galleguillos lograron rearticular el Movimiento Nacional Sindicalista que  dio paso a la creación dela Federación Nacionalistaque integraban, además, el Frente de Acción Nacional de Juan González yla UniónNacionalistade Chile de Jorge Vargas, Fernando Gonzáles y Hernán Munita. 

Luego se organizóla Legión Nacionalistacon el Movimiento Nacional Sindicalista, el Círculo de Amigos de Patria y Libertad que presidía Claudio Roa,La LigaProPatria, ex miembros dela JuventudNacional, el Frente Laboral de Iván Katalinich y Jorge Salinas, el Frente Nacional de Pobladores de José Miguel Sáez yla JuventudNacionalistade los hermanos Luís y Mario Aravena. 

Esta Legión apoyó la precandidatura presidencial de Pablo Rodríguez que apoyó la creación de legiones nacionalistas en todo Chile. 

El Movimiento de Acción Nacional se disolvió después de un reñido encuentro político institucional que debía elegir al presidente de la agrupación, elección que ganó por estrecho margen Federico Wilhouby  compitiendo contra Pablo Rodríguez. Pasado un tiempo Gastón Acuña informó de la disolución del grupo. Luego ingresó al Movimiento Avanzada Nacional de Alvaro Corbalán de donde se marginó al saber la condición de Corbalán por ser Jefe de Operaciones dela CNIen Santiago. 

El accionar del nacionalismo, en el período 1973-1988, está siendo analizado por investigadores que quieren conocer el funcionamiento político de este sector en la época del Gobierno Militar. 

El plebiscito presidencial fue apoyado por las agrupaciones nacionalistas, pero en forma independiente. Las consultas ciudadanas anteriores fueron apoyadas por el nacionalismo desde las estructuras de gobierno, que para 1988 estaban en manos neoliberales que pretendían la restauración del régimen de partidos con la economía constructivista de la especulación financiera. 

Ya superada en el tiempo el quehacer político del nacionalismo, en los años ‘80, se plantea una nueva etapa donde se hace exigible la formación ética y política de los nacionalistas. 

La creación de una fuerza política con capacidad institucional para su funcionamiento interno demanda convivir en una comunidad de ideas donde la verdad, los valores y la voluntad realizadora de sus miembros se proyecte a la convivencia social con características propias e inconfundibles para lograr decisiones de incorporación a la vida misional del nacionalismo para formar un amplio movimiento social que canalice las inquietudes, aspiraciones y expectativas generadas por un ideal de servicio a la patria, a fin de hacer realidad nuestros anhelos de libertad, dignidad, justicia y grandeza que dará forma y estructura a la convivencia nacional de los chilenos que esperan proyectarse como un pueblo principal a todos los ámbitos, con una identidad cultural propia de nuestro origen y destino.

 

Publicado el 01-11-2010

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