Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

 

 

Nuestra Soberanía seguirá Amenazada

Por Hans Fiebig


En 2005, mientras se desarrollaba la campaña de elección de Michelle Bachelet como presidenta, la opinión pública se preguntaba quién sería la  próxima carta de la Concertación. Dentro de los nombres de quienes dieran continuidad a este modelo Socialista de Mercado figuraba, desde entonces, José Miguel Insulza como presidenciable.

Insulza, en el cargo de secretario general de la OEA, se ha mantenido visitando periódicamente nuestro país, y coqueteando con el Partido Socialista que lo llama a adelantar su candidatura presidencial. Mientras sostiene su cargo en la OEA, realiza evidentes actos de preparación de su campaña electoral al participar en el lanzamiento de las candidaturas de socialistas para las elecciones municipales 2008. Insulza, además, se ha burlado de la derecha a la que ha dicho que es la única que se queja por el hecho de que esté realizando campaña en Chile y no estar ejerciendo su cargo actual. Ha dejado de lado todas las críticas que a nivel internacional recibe por su desempeño la OEA, haciendo vista gorda a todos los cuestionamientos, incluso afirmando que todo marcha en orden en el organismo en cuestión.

Si recordamos, en 2004, mientras toda la clase política (incluida la derecha) se agrupaba para celebrar los 10 años de Insulza en el Poder, voces de rechazo desde sectores nacionalistas hicieron ver que el Panzer no ha tenido un buen desempeño, al hacer recordar que por más que haya sido un ministro de Hierro, fue el primero -en Octubre de 1994- en llamar a acatar y renunciar a la apelación en el fallo de Laguna del Desierto. Este fallo, que sin duda fue una cadena de errores, omisiones, y desaciertos de la Concertación, fue la sacudida a la ciudadanía respecto a los peligros que acechaban a nuestro país y los cuales eran causados por enemigos internos: una clase política testaruda, poco transparente e indiferente al valor por la Patria.

Actualmente, se encuentra en la Haya la demanda peruana que pretende desconocer los acuerdos limítrofes y declaraciones de soberanía de los años 1947, 1952 y 1954, pretendiendo apoderarse de un gran paño de territorio marítimo. La necesidad peruana de ampliar sus capacidades operativas de extracción de recursos, tanto pesqueros como de prospección para acuerdos petroleros nos demuestra que, por más que nos indigne tanta mentira y negación de acuerdos, con evidencia de sobra como para avergonzar a cualquiera, queda al descubierto que el país vecino tiene un visión a largo plazo de desarrollo y posicionamiento de su país.

Lo anterior, y ante la ausencia de llamado a la participación ciudadana por parte del gobierno en estos temas, que afectan el desarrollo del país, nos muestra que la Concertación no aprendió del error del Fallo de Laguna del Desierto, por lo que nada nos asegura que otro periodo presidencial (llevado a cabo por el mismo equipo de políticos que se van rotando en sus cargos), vaya a protegernos de las amenazas a nuestra soberanía.

Por otra parte, Sebastián Piñera, candidato Presidencial que ya lleva un buen trecho recorrido, ha dejado también en evidencia lo peligroso que es para la soberanía de nuestro país, cuando en Febrero de 2004 rompió los acuerdos de su partido y se reunió con Douglas Tompkins (icono de la invasión ecologista en nuestro país e intromisión en asuntos de conectividad  y desarrollo regional de la Patagonia). Esta reunión, en busca de asesoramiento para el parque Tantauco, creó la ruptura en la directiva de su partido, al renunciar a su cargo el Senador Antonio Horvath, (incesante luchador en pro del desarrollo del Sur Austral y defensa de la Soberanía). Queda en evidencia que con Piñera en el poder, se aplicarán sus decisiones de las que ya hemos visto sus verdaderos intereses, y quedarán desplazadas todas las asesorías técnicas de sus futuros gabinetes.

En las próximas elecciones presidenciales, no tendremos muchas alternativas reales por quién votar. Lamentablemente, aún las corrientes políticas no muestran una alternativa real de protección de nuestra soberanía. Debemos luchar por forjar una corriente política Nacionalista, que a largo plazo nos represente en el poder y nos proteja de estas amenazas, que las actuales clases políticas dominantes pasan por alto e ignoran, distrayendo al país con sus evidentes clases magistrales de negligencia.

 

Publicado el 01-10-2008

Compartir Tweet


Centro Informativo de ALERTA AUSTRAL - Santiago de Chile - http://www.alertaaustral.cl - 2005-2012
L
a reproducción total y parcial del contenido, asi como de las imágenes publicadas, debe ser con autorización de los editores de la revista y con cita de la fuente.

   Creative Commons License