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El Gasto del Poder Militar

Por Misael Galleguillos V.


Las Fuerzas Armadas tienen como función la defensa de la soberanía y el dominio del territorio nacional.  Es un cuerpo armado permanente que goza de autonomía, jerarquía, autoridad y disciplina para la realización de sus fines.

Un aspecto importante que los chilenos deben conocer es cómo se financia el gasto militar.

Nuestras Fuerzas Armadas se financian con dos leyes:

1.- La ley presupuestaria nacional.
2.- Las leyes reservadas.

La primera expresa, con precisión, la situación de la economía nacional. Mientras que la segunda depende del precio del cobre.

Como todo estudio que considera asuntos financieros y económicos se hace necesario definir una metodología científica de modo que los resultados se conviertan en verdades establecidas.

Para ello, se utiliza la comparación del gasto militar con el PGB (Producto Geográfico Bruto), para establecer una relación relativa.

Para dar consistencia a esta comparación se construye una serie de números en moneda constante, con dólares norteamericanos, para aproximarse a una valoración real, es decir, traducible a bienes y poder adquisitivo.

Este estudio  analizará la situación del gasto desde 1970 a 1990. 

Desde 1970 a 1990 el gasto militar ha crecido en 21%, pero el gasto sigue siendo el 2,8% del PGB.

Es interesante considerar que el año 1974 el gasto militar alcanzó al 7,2% del PGB. Este aumento se logró por el avance presupuestario y por las leyes reservadas motivadas en la modificación de la ley 13.196 de 1958 -establecida durante el gobierno del Presidente Carlos Ibáñez del Campo- que disponía un aporte en dólares basado en la tributación de la gran minería del cobre. 

En 1973 se hizo una modificación que establecía un porcentaje a las ventas del cobre, con un piso de 90 millones de dólares, a repartir en partes iguales a las tres instituciones armadas.

En 1986, por ley N° 18.445, se reemplaza la ley 13.196.  Esta nueva ordenanza dobló el piso de 90 a 180 millones de dólares. Sin embargo, en 1986  no se llegó al piso establecido y el fisco debió aportar 38 millones de dólares y 25 millones en 1987.

En 1990 el gasto militar era del 3,4 % del PGB.

Este gasto está concentrado en remuneraciones.  Un elemento interesante de arreglar en las cifras, es su relación con la situación de amenaza externa que el país pudiese enfrentar en el período.

Sobre esta materia existen dos escuelas:

a.- La carrera armamentista de Richardson (1960)
b.- Circunstancias esencialmente internas de Sengaas (1974) 

En ambos casos se trata de mantener ciertos equilibrios con otros países y con la situación de conflicto interior.

La percepción generalmente difundida es que Chile tiene dos problemas vecinales de cuidado:

Uno en el Norte (1974) y otro en el Sur (1978).  El segundo, revestía un mayor peligro para la nación.  Entonces, hubo desplazamiento físico y gastos en sistemas de armas obtenidas con la ley reservada.

Otros analistas afirman que el nivel y estructura dependen mucho más de hechos históricos y de la capacidad de presión de los institutos armados sobre el poder político. 

El aporte fiscal presupuestario expresado en el valor del dólar de 1991 indica:

1. Que el gasto militar real ha crecido entre 1970 y 1990 en 37%, incluida la ley presupuestaria y la ley reservada.
2. La ley del cobre creció en más 270% en el mismo período.

En 1970, el gasto militar fue de 721 millones de dólares.
En 1974 el gasto fue de 1859 millones de dólares.
En 1990, el gasto militar fue de 985 millones de dólares.

La medición está hecha en dólares del PGB de EE.UU.

La estructura del gasto militar debe considerar:

a.- Gastos operacionales
b.- Inversión en equipamiento 

No debemos dejar de lado que, en 1970, los gastos operacionales eran del 90% lo que se tradujo en una pobreza de medios que solo se complementaba con donaciones de elementos obsoletos y dados de baja por los estados más desarrollados.

Había, entonces, poca valoración de las funciones específicas de las fuerzas armadas, o como dicen otros autores, una despreocupación por la seguridad de la nación.

En los diez años siguientes el gasto operacional bajó al 80%.

El gasto en personal está explicado por el aumento de remuneraciones y también por el aumento de contingente.

Desde mediados de 1985 se reducen por las condiciones generales del país. Esto derivó a desarrollar instancias de asesoría económica y a introducir técnicas más eficientes para la asignación de recursos.  El trabajo se hace en conjunto y no por cada institución.  Ahora, se coordinan a través del Estado Mayor de la Defensa Nacional.

Con ello se mejora la calidad de vida del personal militar debido al aumento de adquisiciones de bienes y servicios.

Estos gastos aumentaron del 19% en 1979 a 23% en 1990. Así mismo, el gasto en bienes y servicios aumentaron del 24% en 1970 a 73% en 1990 todo en moneda extranjera.

Las comisiones al extranjero aumentaron del 6% en 1970 al 19% en 1990.

La ley del cobre ha permitido, objetivamente, mejorar la situación del personal sin que ello signifique un deterioro en inversiones en armamento e infraestructura.

No obstante la concentración del presupuesto en personal hace al presupuesto relativamente inflexible.  Problema que las FF.AA han tratado de resolver.

En la actualidad el gasto militar se financia con 70% del presupuesto y 30% de la ley del cobre y es del orden de los 3000 millones de dólares, por el alza del precio del cobre. Sin embargo, se ha preferido estudiar los decenios 70 y 90 midiendo los gastos en dólares en PGB de EE.UU.

Hoy se habla de sistemas de armas de modo que los equipamientos de las distintas ramas de las Fuerzas Armadas conformen un poder militar coherente.

Chile debe tener un poder nacional que se base en un poder militar efectivo y eficiente para garantizar la independencia, dignidad, integridad territorial y soberanía a fin de hacer posible la paz, la unidad y la propiedad de los bienes que tiene la nación.  Por último, se deben considerar las inversiones que se tenga en otras naciones donde debe haber mayor poder diplomático respaldado en un adecuado poder militar.

 

Publicado el 01-10-2008

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