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Formas de vida

Por Misael Galleguillos V.


El ser humano tiene la posibilidad de darse un modo de ser que constituye una forma de vida.

José Antonio Primo de Rivera, jefe de la Falange Española de la JONS, movimiento fusionado de la Falange Española y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista, afirmaba que no había más que dos formas de ser que le dan contenido valórico a la existencia humana: La vida religiosa y la vida militar.

La vida religiosa porque se está al servicio del Dios creador, origen y destino de la existencia del hombre; y la vida militar, que prepara al soldado para un instante donde debe enfrentarse a la decisión de atreverse a ser él mismo y cumplir su deber ser.

Esta forma de vida, la que entrega todo el ser personal para el cumplimiento del deber, es la que lleva al heroísmo.
Héroe es el que se atreve a ser él mismo.

La vida está llena de experiencias, donde los principios y valores se entremezclan en decisiones donde deben primar la verdad y el bien por sobre la mentira y el mal.

Todo es cuestión de una decisión en un momento determinado en circunstancias y hechos donde se debe ser fiel a la verdad al bien y a la belleza.

Bien lo decían Heidegger y Gadamer: El hombre participa de la esencia del ser y por eso está llamado a darle un contenido valórico a su existencia, lo que lo lleva a su perfeccionamiento permanente; pero Gadamer agregó que este perfeccionamiento depende de decisiones que la persona debe tomar en instantes precisos en que se enfrenta lo valórico con lo antivalórico, el instinto con la racionalidad.

Con todo, la forma de vida tiene que ver con la cultura que es parte del ser de la Patria y que está formada por la religión, la filosofía, la moral, el arte, la ciencia y la tecnología.

El ser tiene que ver con la verdad.
La vida tiene que ver con el bien.
La emoción tiene que ver con la belleza.

De modo que en la verdad hay belleza y en el bien hay belleza, porque ambos generan emoción en la persona. Como la emoción artística, la emoción del descubrimiento de nuevos conocimientos que se acercan a la verdad de los hechos, los acontecimientos y las cosas.

La Patria es la fuente generadora del heroísmo porque en ella se contiene el principio de nuestro ser y gobierno.

Para nosotros Arturo Prat, es un héroe porque adoptó una decisión de abordaje en el instante en que tomó conciencia de un desigual combate naval en que el honor puso en juego a nuestra Patria toda, reflejado en la bandera que flameaba en la Esmeralda. Con fe en Dios, en la Patria y en sus oficiales abordó el Huáscar en donde murió dando paso a una magnificencia, a una admiración y a un respeto que solo emana de la actitud y la presencia de una vida hecha obra como soldado en nombre de su Patria, lo cual irradia un reconocimiento y una mística que hasta hoy perdura.

El héroe da consistencia ética a la construcción de la nación, que es la realización histórica de la Patria.

Por eso Chile es una nación de héroes.

Bastaría nombrar a Pedro de Valdivia, a José Miguel Carrera, a Manuel Rodríguez, a Ignacio Carrera Pinto, a Luis Cruz Martínez y a tantos otros hombres de valer que con palabras de Mario Góngora construyeron la nación.

El pueblo los reconoce como íconos de la nacionalidad, porque Chile es una nación que la conforman hombres portadores de los valores de todos los que construyeron nuestra forma de ser hecha cultura.

Por eso, los enemigos de la Patria predican antivalores que intentan romper los vínculos de los chilenos con sus héroes y con la nación. Saben que el hombre aislado disuelve la nación en grupos urbanos y rurales que se movilizan por formas de pensar ajenos a los valores de la nacionalidad, de lo cual nosotros somos testigos generacionales.

A veces, estos sectores antivalóricos, son capaces de aceptar la Patria para reemplazarla por el concepto de clase que generó el marxismo, pero que no tiene vigencia histórica.

Saben que la Patria une y eso sirve como plan estratégico para destruir la nación. La Patria pasa a ser sólo el lugar en que se vive despojada de los valores que ella representa. Entonces pasa a ser un país o “ ese país”.

Sin embargo existen personas que crean institutos y corporaciones para honrar a sus héroes como el mismo Instituto Histórico Arturo Prat, el Instituto José Miguel Carrera, el Centro de Estudios Lircay, el Instituto de Estudios sobre la Soberanía de la Patria, entre otros.

Diego Portales fue asesinado por fuerzas ajenas a la chilenidad por construir y dar forma al estado de Chile, que fue ejemplo para el resto de las Patrias Iberoamericanas.

El Presidente Manuel Balmaceda se suicidó para impedir más muertes de quienes lo seguían en la defensa de la forma de estado con autoridad en el gobierno que hizo grande a la nación.

Hoy día tenemos además santos que es la otra forma de vida que se realiza en el servicio a Dios.

Hijo de España, de Arauco y de otros pueblos que tienen origen en la propia chilenidad, como lo afirma Roberto Rengifo en sus investigaciones sobre los Chalingas, que poblaron el Polo Sur y que originaron las migraciones al resto de América y de todo los continentes del planeta, cuestiones éstas planteadas con vehemencia por Rafael Videla Eismann. Por eso, no es de extrañar que el tradicionalismo, como escuela de pensamiento, predique la forma de ser del heroísmo y la construcción de la Patria de los valores eternos.

El patriotismo tiene una inspiración histórica originaria que nos debe llevar al heroísmo de atrevernos a ser personas portadoras de un ideal al servicio de Chile y de su pueblo.

Debemos estar alertas a los ataques a nuestros héroes y a la nacionalidad, para defender lo que nos pertenece por herencia histórica. Ello nos servirá para identificar a nuestros adversarios que viven en el error para convencerlos de la verdad histórica de un Chile pleno de honor y gloria conquistados por un pueblo que no se dejará derrotar.
Ser vencedor, jamas vencido, es la obra de los héroes de la Patria chilena.

Ya lo hemos dicho, la vida tiene que ver con la cultura y los héroes son la realización plena de una forma de vida hecha cultura que está formada por conocimientos, experiencias, obras y realizaciones de un pueblo con identidad nacional asentada en un territorio sobre el cual debe ejercer dominio y soberanía.

Héroes son lo que preparan nuestras Fuerzas Armadas en sus campos de formación y prácticas militares.

Heroísmo es lo que predica el patriotismo para su pueblo.

Heroísmo es lo que requiere el nacionalismo para cumplir su misión de servir a Chile y a su pueblo.

Para la vigencia de los valores patrios se debe proseguir con la tarea educativa planteada por el nacionalismo hace casi un siglo, por la formación de los grupos patrióticos y por la acción familiar.

El nacionalismo ha realizado una tarea educativa y cultural. De hecho, el Proyecto de Reforma Educacional, donde se consideró la educación primaria obligatoria, la formación de jóvenes para el comercio y la industria fue obra de los fundadores del nacionalismo ( Manuel Antonio Encina), a principios del siglo pasado. A esto debemos agregar la Reforma Universitaria que derivó a la Regionalización de las Universidades que se plantearon en la década del 80. Jorge Prat, propuso el año 1962 la Nación Docente, donde proponía superar la disputa entre libertad de enseñanza y Estado Docente.

Recientemente se ha propuesto la creación de Juntas Escolares en colegios y escuelas como instrumento de participación de padres, apoderados, estudiantes y profesores en la definición de proyectos educativos de que debe estar dotado cada centro educativo. En todas estas propuestas los valores juegan un rol principal para establecer que todos estamos llamados a contribuir con el fortalecimiento y desarrollo de la nación, para lo cual se necesitan nuevas formas políticas y económicas que se pongan al servicio de la libertad, la dignidad y la justicia para todos, con participación social plena de modo que el pueblo pueda servir a la nación que tiene funciones y misiones específicas que cumplir.

El heroísmo es nuestro afán de vida como nacionalistas patriotas y ciudadanos.

Debemos agradecer en forma permanente a los héroes de la Patria y recordar su forma de ser que son señeras como modo de vida, cuyo último ejemplo fue el Teniente Hernán Merino Correa, Héroe de la defensa de la soberanía frente al expansionismo argentino.

Por otra parte, el heroísmo lleva a la creación de la tradición, que está constituida por momentos de realización plena que se incorporan a la conciencia y a la memoria colectiva.

El héroe da testimonio de su honor y es capaz de conquistar la gloria como emoción espiritual del triunfo en la realización de un hecho que pone en jaque a las personas y grupos, para adoptar decisiones que los lleve a superar todas las dificultades y vencer a sus oponentes en las luchas que se generan en la resolución de los conflictos por la fuerza cuando la razón se ha agotado en la búsqueda de soluciones. Un caso específico es Carlos Condell, que al mando de la Covadonga venció a la Independencia, buque peruano que junto al monitor acorazado Huáscar quisieron levantar el bloqueo a Iquique el 21 de Mayo de 1879.

Prat y Condell, son los ejemplos más preclaros sobre el honor (Prat) y la gloria (Condell).

El héroe forma parte de la triada héroe, santo, genio.

El genio es un hombre creador e innovador capaz de aportar conocimientos que aumentan la sabiduría humana y fortalecen el patrimonio cultural de la humanidad. Además, están los hombres justos y realizadores que con su esfuerzo generan los bienes y servicios que hacen posible la vida de la Patria.

Por eso, nuestra actitud debe ser propositiva para convencer a los chilenos que siendo fieles a la tradición nacional, hecha cultura, serán capaces de crear soluciones a los problemas que demanda la comunidad.

Llamamos a todos los presentes a adoptar una forma de vida que nos lleve a la perfección permanente para alcanzar por esa ruta la realización personal y social de los chilenos y la realización histórica de la Patria.

La inteligencia tiene un modo de amar que los sentidos ni siquiera se sospechan. Por eso se debe conocer, amar y servir a Chile como Patria, como estado y como destino.

Los hombres somos portadores de valores eternos.

Las formas de vida más valiosas son las que contienen un sentido de misión. En ello radica el valor de lo religioso y lo militar.

La misión de servir a Chile y a su pueblo nos debe llevar al espíritu de servicio y sacrificio por el ideal de dar un destino de grandeza a nuestra Patria.

Aún tenemos héroes Chilenos!

 

Publicado el 05-11-2007

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