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Universidad de Chile: Su Perfil Educativo desde 1843 a la Reforma de los 60`s

Por Juan Bragassi Hurtado


La Universidad no es una iglesia, un partido político, una empresa, una organización determinada, ni siquiera una escuela.

Ella es una comunidad que dialoga, busca, polemiza, descubre, crea, con tolerancia, humildad, gratuidad, solidaridad, las grandes preocupaciones de su tiempo".  

Domínguez, Andrés  / "La Universidad de Andrés Bello" / pág. 42 - 45 / En: Revista Análisis / Noviembre 1987. 

En 1843 se funda la Universidad de Chile, como respuesta a la necesidad de crear instituciones que ayuden a consolidación de  la independencia y la captación de las aspiraciones de la recién creada República. 

Sin embargo, debemos hacer énfasis que  los orígenes de  esta universidad se remontan  a 1747, año en que  fue fundada en  la ciudad de Santiago  la Real Universidad de San Felipe, institución que en 1835 fue rebautizada como Universidad de San Felipe de la República de Chile. 

Para quienes encabezaron la articulación de la Universidad de Chile, ella  debía representar, responder e impulsar por medio de la Educación, la obtención de ciudadanos útiles a sí mismos y a sus semejantes, pero también un fin político que era borrar todo rastro del pasado hispánico, reemplazándolo por un nuevo paradigma. 

En esta aspecto O'Higgins ofreció un gran interés por la educación, muestra plausible es la fundación de la Escuela Normal Lancastariana, medida tendiente a eliminar las costumbres de la escuela colonial.  En 1823 se organiza la educación con una estructura única y centralizada del Instituto Normal, del cual dependerán todos los establecimientos. 

Con la educación se perfilaba el logro de la libertad política y a la racionalidad de sus ciudadanos, así como de sus derechos individuales y a la paz pública, para ello las instituciones, en este caso la Universidad de Chile, estaban obligadas a proporcionar beneficios igualitarios, los cuales debían contribuir al bienestar general. 

Para Andrés Bello, la educación era una condición necesaria a la fundación de  la República, ya que por ella se lograría la eliminación del muro infranqueable entre opresores y oprimidos, brindándole, a estos últimos, la posibilidad de ser más inteligentes y menos pobres en lo posible. 

"Regidos por un sistema popular representativo, en donde forma cada uno parte de ese pueblo en quien reside la soberanía, y es muy difícil o imposible conducirse con acierto en esta posición social, si se ignora lo que podemos exigir y lo que puede exigir de nosotros la sociedad". 

Bello, Andrés / En: Revista Arauco / Santiago 1842. 

La extensión de la educación, buscó la desaparición de este modo de pobreza y principalmente se perfiló mediante una íntima ligazón entre el proyecto educativo y la constitución del Estado. 

La Universidad, como ente impulsor de la educación en todos los niveles de enseñanza (primaria y secundaria), introdujo en el corazón de su proyecto educativo la necesidad de impulsar la investigación y la difusión de conocimientos, lo que supuso enmarcar a la Universidad de Chile, como el principal centro motriz y productor de sí mismo. 

"La riqueza de un país no consiste siempre en su crédito y en sus recursos pecunarios: Es preciso que además, sepa proveerse a sí mismo; y cuando haya llegado a este estado, entonces puede considerarse no solamente rico, sino también libre e independiente." 

Bello, Andrés / En: Revista Arauco / Santiago 1842. 

Bajo lo anteriormente dicho, la Universidad era considerada un paso importante y no definitivo para introducir y dar al país el diseño y desarrollo del perfil libertario de la nación. 

Por lo tanto, la Universidad de Chile concibió a la educación bajo un prisma de apertura a los nuevos conocimientos útiles y a la adopción progresiva de nuevos métodos, de acuerdo a los sucesivos adelantos acaecidos en las ciencias, complementándolo con un trabajo formativo capaz de cultivar y reconocer los mejores exponentes de los ingenios nacionales. 

En la lucha contra el superficialismo y la ignorancia, se tomó como pilar y propósito fundamental la búsqueda de la verdad, en donde la filosofía,  las ciencias, el arte y la moral aportarían  e incentivarían  la creación, el juicio crítico y analítico que daría los frutos de renovación, y desarrollo permanente. 

"He dicho que todas las verdades se tocan, y aún no creo haber dicho bastante (...) todas las facultades humanas forman un sistema, en que no puede haber regularidad y armonía sin el curso de cada una.

No se puede paralizar una fibra (permítame decirlo así), una sola fibra del alma, sin que todas las otras se enfermen." 

Bello, Andrés / En: Revista Arauco  / Santiago 1841. 

A medida que pasa el tiempo y el desarrollo de la República se hace más sólido, la Universidad adquiere un compromiso más estrecho con el pueblo, no sólo como el motor del sistema de enseñanza, sino además como un cuerpo expansivo y propagador, que practica la libertad para así alcanzar a construir el régimen republicano, como su ideal de Belleza y verdad.

La Universidad, se enfocó como la poseedora de la capacidad de dirigir la atención de los gobiernos, hacia las necesidades de urgencia o "Las grandes demandas nacionales", a través de un desarrollo que respetaba en lo posible, la idiosincrasia de relieves originales o particulares de nuestro país. 

La paz interna de la República, el desarrollo económico estable y ordenado, sumado a un grupo de población más homogéneo y en crecimiento, suscitó una  mayor demanda  de profesionales y personal calificado, para cubrir las exigencias institucionales organizativas y empresariales.  

Con ello la Universidad, tuvo que intensificar y ampliar sus facultades, principalmente ligadas hacia la docencia sobre todo en las primeras décadas del siglo XX. 

Con el gobierno liberal del Presidente Domingo Santa María, se impulsa una mayor consecuencia  con la libertad de conciencia y de investigación, en pugna con los sectores conservadores que para algunos, buscaban mantener un espíritu escolástico de la Universidad Medieval. 

Expresaba Santa María: "El haber laicisado las instituciones de un país, algún día lo agradecerá mi patria.  En esto no he procedido ni con odio fanático, ni con el estrecho criterio anticlerecial (...)  He combatido a la iglesia y más que a la iglesia a la secta conservadora (...) ellos tienen la riqueza, la jerarquía social, y son enemigos de la cultura. La reclaman, pero la han orientado en el sentido de la servidumbre espiritual y de las almas". 

La formación profesional, se tomó como piedra angular, sometiendo a un "segundo plano" los estudios literarios y científicos, es decir como una rama auxiliar de ésta. Por otro lado la educación dirigida hacia el ámbito económico o desarrollista tuvo poca cabida, pesaba en el sistema de instrucción las carreras de carácter liberal. 

En efecto, la educación se orientó favoreciendo la formación y especialización profesional, la cual contempló a las disciplinas investigativas como áreas complementarias al saber, éstas fueron más enfáticas de acuerdo a las particularidades de la Carrera cursada y los requerimientos que se tenían de éstas. 

Con posterioridad, la tarea orientadora de la enseñanza nacional se vio aligerada por la creación de la Superintendencia de Educación y por el auge del Ministerio del Ramo. De este modo, el academicismo fue reemplazado por las prácticas auténticamente científicas y artísticas. 

A mediados de la segunda década del siglo XX, aumenta progresivamente el número de personas que ingresa a la Universidad (principalmente de la clase media), perdiendo el carácter elitista, lo que le dará una mayor representación y variedad social. 

El pluralismo frente a las variadas concepciones de mundo y de vida, que portaban estos nuevos actores, marcó una creciente vida estudiantil, principalmente en las federaciones y facultades, en donde se dio el debate de las clases políticas. 

"(...)  Allí se forjaron las diligencias políticas y los nuevos partidos en gran medida". Domínguez, Andrés / La Universidad Andrés Bello / pág. 42-45 /  En: Revista Análisis / Noviembre 1987. 

De esta manera, la universidad se volvió el primer anfiteatro de discusión de todo tema nacional, actividades que para algunos, se escapaba de  las labores oficiales, como lo eran las cátedras, seminarios, laboratorios, etc. 

Esta suerte de divorcio entre la vida académica y la vida política y cultural  para algunos  en este período fue cada vez en un mayor crecimiento. Sin embargo, podemos decir que las crisis económicas y sociales tuvieron expresión en la Universidad, de acuerdo a su vocación natural de abrirse a todas las preocupaciones del mundo e integrarse en la vida de la nación y de las comunidades amplias. Por otro lado,  era un hecho natural, ya  que la comunidad educativa no vivía en una suerte de mundo aparte. 

"La Universidad vive para la sociedad, ella es su comunidad democrática de trabajo, que realiza en plenitud esta vocación democrática cuando busca servir a toda la comunidad nacional." 

Sr. Fernando Castillo de Línea  Ex -Rector de la Universidad de Chile. 

 

Frente a ello, la Universidad de Chile adquirió la obligación de formar hombres capaces de desarrollar una creación original, centrando su accionar en el descubrimiento y el arte, los cuales debían ser dirigidos hacia ímpetu por la democratización de la sociedad y del conocimiento como herramienta de elevación espiritual y material de la ciudadanía. 

Bajo el gobierno del Presidente Eduardo Frei Montalva, se realiza una polémica  reforma que parte en la Universidad de Concepción y que se extendió a las demás  casas de estudios superiores. 

Esta reforma, fue el producto de un intenso debate sobre los fines de la universidad y  por factores extra académicos, como la disputa por el poder "al interior de ella", el cual se expresaba en las autoridades universitarias. 

Por otro lado, se enjuiciaba la injerencia  del poder del Estado y los propietarios del potencial productivo en el control de su realidad, así como en el pueblo soberano. 

"El país espera de la Universidad una respuesta acorde con lo que ellos necesitan; rigor de preparación, conciencia de su desarrollo social y económico para colaborar e incrementar, inteligencia  que permita vislumbrar nuevos derroteros capaces de servir al trabajo y a la vida de los chilenos (...)". 

Eduardo Frei M. /Discurso ante la comunidad de la Universidad de Concepción. 

El primer objetivo de la reforma, fue el de "recuperar el origen de la Universidad"  (Andrés Domínguez), en el sentido de transformarle en una verdadera comunidad de profesores y alumnos en torno al saber. 

Estos debían ahora participar por igual en la investigación, la docencia y el proceso social e histórico, en pos de lograr una Universidad siempre renovada, de acuerdo con el empuje democratizador del país, reincorporándose al gran debate mundial. 

“Nuestro sistema universitario de 1967 era el mejor de América Latina, no digo que no tuviera defectos muy graves, pero ellos derivaban de causas esencialmente corregibles sin alterar el principio que tan eficaz había resultado. 

Vial Correa, Juan de Dios.  "La Libertad en lo Cultural"  En: realidad, Nº 14, 1980.  Pág. 36.- 

Con la reforma, las universidades adquirieron y multiplicaron sus formas de presencia en el medio de la comunidad nacional no siempre afortunadas. 

Ello quedó expresado  en medidas como el aumento de vacantes para matrícula, dirigido principalmente a las Carreras de corta duración y que estaban en general ligadas a las áreas de consumo y servicios, las que  no cumplieron su objetivo fundamental, el cual era el de general una mayor incorporación de ciudadanos pertenecientes a los sectores sociales más desposeídos y precarios, sino que benefició mayormente a un espectro poblacional que se aglutinaba en el estrato social medio. 

“ La reforma de los años 60 buscaba originalmente centrar la actividad universitaria en la generación y transferencia de conocimiento (...)" 

Rojas Sánchez, Gonzalo.  "Textos Fundamentales sobre la Universidad.  Santiago de Chile, 1988 / Editorial Universitaria / pág. 198. 

"La selectividad social de la Universidad no disminuyó de manera ostensible, especialmente en las carreras de más alto prestigio (medicina, arquitectura, derecho, etc.)  (...)" Brüner, Joaquín / Informe sobre la Educación Superior en Chile.  Santiago de Chile: Editorial Flacso, 1996. Pág. 40. 

Según un estudio realizado por Schiefeldben, para 1974 el 51% de los hijos provenientes de las familias de un alto status social lograban ingresar a la Universidad, mientras que tan sólo un 3% correspondía a hijos de padres obreros, de esta cifra menos del 1% corresponde a hijos de padres analfabetos. 

Por otro lado y entro de otras características que introdujo la Reforma Universitaria de los años 60', fue el de dotar a la Universidad de una autonomía en el gobierno universitario, lo que llevó a que las autoridades universitarias fueran elegidas mediante un sistema de elecciones, en cuyo sufragio participarían tanto los académicos, como los funcionarios y estudiantes, dejándose de lado el sistema de concurso público. 

Este sistema creó una serie de críticas, ya que para algunos con ello la Universidad asumía una responsabilidad que no le correspondía y que iba en un directo deterioro. 

Dentro de las mayores objeciones que surgían, era el de que este sistema sería el conducente al electoralismo y asambleísmo, campo en donde se corría el riesgo distraer y distanciar a la Universidad de sus tareas fundamentales e ineludibles. 

"La reforma universitaria de los 60' llevó a una masificación de la Educación Superior, conjuntamente con una mayor autonomía en el gobierno universitario que pasó a ser determinado por académicos, funcionarios y estudiantes.  La masificación significó un gran aumento en la dotación de docentes en las universidades, el cual contó nuevamente con el generoso apoyo del Estado (...)". 

Desonueaux, José.  "El Financiamiento de la Educación Superior..."  Nº 14, 1980.  Pág. 36. 

"La Reforma llegó a que todas las autoridades universitarias fueran elegidas por académicos, cuyo voto pesaba más, por estudiantes y por empleados administrativos y de servicio, ya que las decisiones fueran tomadas por organismos tripartitos, siendo la autoridad un mero ejecutor.  Sin embargo, lo más grande, en mi opinión, fue que los jefes de las unidades básicas de la Universidad, las antiguas cátedras, institutos y centros no fueran nombrados por concursos públicos y abiertos, sino por elecciones.  Con esto se terminó con el sistema de exigencia que había hecho grande y respetable a la Universidad de Chile (...)" 

Rojas Sánchez, Gonzalo.  Texto Fundamental sobre la Universidad.  Santiago de Chile.  Editorial Universitaria, 1988.  Pág. 200. 

A pesar de los grandes esfuerzos desplegados por superar los problemas por los que pasaban las Universidades, mediante una racionalización administrativa referida a la productividad del trabajo académico y al uso eficiente de los incrementados recursos que el Estado destinaba a la Educación Superior, éstos fracasaron principalmente por la incapacidad de llegar a un acuerdo en la formación de una legislación, que instituyera un sistema nacional de enseñanza superior. 

"(...)  Tampoco los problemas de descoordinación y duplicación de esfuerzos del sistema universitario chileno pudieron ser resueltos durante este período y es posible, incluso, que en algunos campos se hayan agravado.  Sólo en el plano de las políticas de admisión se logró establecer una coordinación interuniversitaria de nivel nacional pero, en cambio, fracasan todos los intentos por definir una nueva legislación para las Universidades (...)" 

Brünner, Joaquín.  "Informe sobre la Educación Superior en Chile".  Santiago de Chile: Editorial Flacso, 1996.  Pág. 40. 

Producto de esta insuficiencia, afectó entre otros, al control en la formación de nuevas carreras, así como en la creación y estructuración de sus mallas, programas, planes y contenidos de formación profesional. 

"(...)  Se abrieron en determinadas especialidades matrículas incompatibles con las necesidades ocupacionales del país, provocando luego el desaliento entre los titulados que no encontraban fuentes de trabajo.  La configuración de los currículos para una misma carrera es a menudo diferente (...)" 

Mac-Hale, Tomas.  "Imperativos de la Universidad Chilena",  Santiago de Chile, 1976 / Pág. 16. 

No se puede dejar de encontrar algunas similitudes con el presente problema que afecta al  presente sistema universitario. 

Entrando a la década del 70' el panorama del escenario nacional sufre de una creciente pugna ideológica, la cual fue causada por diversos factores socio-políticos, culturales y económicos, tanto de origen interno como externo a nuestro país. 

"La elección de Allende hizo perder los estribos a Nixon, y el Departamento de Estado, el Consejo de Seguridad de la CIA  hicieron todo lo posible para impedir el acceso de Allende a la presidencia.  Ese es un hecho histórico y conocido.  Pero creo que de parte del gobierno chileno hubo algunos errores que le dieron ocasión a Estados Unidos para poner en práctica sus malos deseos." 

Aylwin, Patricio.  "Las heridas de 1973".  En: Análisis, Año X, abril 1987.  Pág. 54. 

Al clima de animadversión, intolerancia e incapacidad de diálogo, de la que no estuvo ajena la Universidad, se le sumó la instrumentalización político partidista de las instituciones y organismos del Estado, por parte de algunos sectores extremistas tanto gobiernistas como opositores. 

“El país vivía una sicosis.  En el seno de la U.P. se especulaba todos los días con el golpe, en la oposición con el autogolpe y frente a eso la posición de las F.F.A.A. era un misterio". 

Aylwin, Patricio.  "Las heridas de 1973"  En: Análisis año X, Nº 171, Abril de 1987.  Pág. 56. 

"Y creo que no hay ningún punto en el que se pueda advertir de una manera nítida la trágica verdad, la profundidad de la crisis, que vivió nuestro país, como el destino que han recorrido las instituciones de educación, porque ello significa que en un momento dado el país no tuvo fe, pareció perder la fe en la posibilidad de transmitir por instituciones la cultura recibida (...)" 

Vial Correa, Juan de Dios.  "La Libertad en lo Cultural".  En: Realidad, Nº 14, 1980.  Pág. 36. 

"La Universidad de Chile fue un reino dividido, en medio de una barahunda de asambleas, discursos, tomas, marchas y violencia (...)" 

Orrego, Fernando.  "Universidad de Chile;  Raíz de una crisis.  En: El Mercurio de Santiago.  Pág. A2, 6 de septiembre de 1987.

Esta situación contribuyó en el ámbito de la educación superior, como factor decisivo al deterioro del desarrollo y entorpecimiento del que hacer normal del sistema universitario chileno, crisis que se extendió de otra manera, ya ocurrido el 11 de septiembre de 1973, con su intervención y después   al vivir  el período  donde se desarrollo la modernización de las instituciones públicas a inicios de la  década de los 80´s.

 

Publicado el 05-06-2011

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